YO TAMBIÉN TE MENTÍ, de Augusto Thassio
Tienda / 20 marzo, 2020

YO TAMBIÉN TE MENTÍ, de Augusto Thassio Paloma y Sanjuán, malditos santificados por la pasión, se dejan llevar del sabor engañoso de la savia, y el deleite venenoso les transforma en Ícaros víctimas de su propia osadía. Qué pocas historias de amor llegan a sorprenderte cuando el tobogán de la vida te hace resbalar por el otoño tardío, camino ya de la cascada definitiva. Toda esta mentira, este delirio, este invento de amor cogido con alfileres que habita en los cuernos de la luna, se convierte en creíble si pisas el umbral de este sorprendente poemario. Esta cosa de la cibernética, aliada celestina alimentando pasiones virtuales. Amor que se cimenta en la fragilidad de lo inalámbrico, que sólo de la palabra escrita se alimenta…

POLVO. EL EVANGELIO URBANO SEGÚN LA CINTI, de Augusto Thassio
Noticias , Nuestros Autores / 6 diciembre, 2016

POLVO. EL EVANGELIO URBANO SEGÚN LA CINTI, de Augusto Thassio. Hacía tiempo que Cinti había muerto, mucho antes de su miedo, de su rabia, de su delincuente manera de morirse, poco a poco, como se deteriora una flor en sólo una primavera, con esa lentitud urgente y lógica, cuando cada día se pronuncia una muerte, una huida distinta y miserable, en la visibilidad de sus entrepiernas, de sus muslos, por los caminos abiertos de su piel y a los ojos de aquellos que nunca la miraron.

Realismo sucio y brillante flamenco para presentar el evangelio urbano de Augusto Thassio
Eventos , Noticias , Nuestros Autores , Pábilo en Prensa / 26 noviembre, 2016

Pábilo Editorial presenta este martes, 29 de noviembre, en la Biblioteca Provincial, Polvo. El evangelio urbano según la Cinti, un desgarrador poemario del escritor de Isla Cristina El acto de presentación comenzará a las 19.30 horas, el autor será presentado por Francisco Huelva, y contará con la actuación de la cantaora Tina Pavón acompañada a la guitarra por Joaquín Brito El libro está inspirado en la degeneración de una mujer arrastrada por el mundo de las drogas, la prostitución y la hipocresía social